Ermita de San Roque

 

Retablo

Se consagró y bendijo el 26 de noviembre de 1602, siendo Cervantes vecino de Esquivias.

Tiene planta rectangular con cubierta a dos aguas. Por una ventana lateral de medio punto penetra la única luz natural que ilumina el lugar.
 

Destaca un altar Barroco de estilo churrigueresco, es decir, barroco tardío que se caracteriza por el recargamiento de la decoración y las columnas retorcidas o columnas salomónicas. En el centro del retablo aparece San Roque; San Roque era un ermitaño que, según la leyenda, se hirió en una pierna, y, como la herida no se curaba, uno de sus perros la lamió y en el momento la herida desapareció. Su fiesta se celebra el 15 de agosto con una procesión y una misa en honor del santo.

El cuadro que adorna la parte más alta del retablo es la Virgen del Carmen y a ambos lados de San Roque hay dos evangelistas pero están tan deteriorados que no podemos distinguir quienes son.

Las esculturas que hay a ambos lados del retablo representan, la de la derecha a San Sebastián martirizado con las flechas y la de la izquierda a San Esteban vestido de obispo.

Los cuadritos que hay alrededor de la nave representan las escenas del Vía Crucis.

En el lateral de la derecha vemos una imagen de la Dolorosa y en el de la izquierda un cuadro de San Antonio de Padua.